¿Puede un hijo salvar un matrimonio.?

Este es un tema sumamente delicado en muchos casos. No se refiere al hecho de tener un hijo con una idea como “Seguro siendo padre, él cambiará” o pensando que si se tiene un hijo, la relación será aún más seria y se comprometerían aún más con la relación. La verdad es que no importa el número de hijos, la gente seguirá sintiendo el nivel que tenían anteriormente de compromiso. Dicho de otra manera, tener un óptimo nivel de compromiso si es un buen motivo para tener un hijo, pero, tener un hijo para lograr un óptimo nivel de compromiso, no lo es. Sobre el punto anterior, un hijo puede demostrar que nuestra pareja es un excelente padre o madre, eso no implica que por ello, de pronto se convierta en un buen esposo o esposa.

El tema que nos interesa en este momento es sobre las parejas que, por alguna u otra razón, no pueden o no quieren tener hijos. El hecho de no poder tener hijos suele ser un tema muy destructivo, pero no sólo para la relación, sino también para la persona, ya que es muy frecuente que se sientan sumamente culpables; ni hablar de los casos en los que se les reprocha. Cuando se presenta una situación así, es importantísimo armarse de una paciencia inagotable y sobre todo, hacer mucho énfasis en que el problema no es exclusivo de la otra persona, sino de los dos, ya que por eso se llama pareja. Puede ser muy frustrante y aquí los dos deben poner de su parte.

Muchas veces cuando se presenta algo así, alguno de los dos puede querer discutir otras opciones, como la adopción. Esto no es cosa fácil, ya que resignarse del todo y luchar contra la muy poderosa necesidad de transmitir nuestros genes y aceptar que un hijo, aunque no tenga nuestro material genético, sigue siendo nuestro hijo, puede ser sumamente complicado. Si acaso alguien se encontrase en una situación así, sería conveniente que fuese un poco más flexible al respecto y, a la vez que debería recibir respeto y muchísima comprensión, deberá estar abierto al dialogo.

La pregunta clave en un momento así es: “¿Estoy listo para tener un hijo, con todas las responsabilidades que esto conlleva, y lo tendría si no fuese por mi condición?” Si la respuesta es positiva, entonces no hay razón por la cual no tenerlo, adoptado o no. En este caso, un hijo si puede salvar un matrimonio. Y no sólo eso, también estarían salvando muy probablemente a un niño y ese niño, sabiéndolo o no, los estaría salvando a ustedes.